Tener un perfil en redes sociales es fácil: sólo debemos pensar un apodo o nick que nos guste, una especie de marca (si es que no tenemos la suerte de que nuestro nombre personal esté libre), y facilitar los datos que la aplicación en cuestión nos solicite. Instalando la versión móvil, podemos publicar contenido en cualquier momento.

Y ese es precisamente el quid de la cuestión: la facilidad de acceso hace que, a menudo, nos abramos perfiles en redes sociales sin darle una pensada, sin tener una estrategia y sin meditar previamente sobre qué vamos a hablar en ellas.

A menudo acudís a nosotros para consultarnos por qué no funcionan vuestras redes sociales. Muy habitualmente nos transmitís que, pese a tener gran cantidad de seguidores, no conseguís que interaccionen con vosotros. Y ni os imagináis la cantidad de consultas que recibimos en las que nos comunicáis que tenéis la sensación de estar hablando con un muro, en vez de con seguidores, pues no os sentís escuchados.

Estos problemas, al final, suelen derivar de un elemento común, y es la falta de estrategia y de planificación.

Los errores más frecuentes en redes sociales

  • Máxima preocupación por número de seguidores: Habitualmente preocupa más la cantidad de seguidores que la calidad. Ello lleva a prácticas poco recomendables pero muy habituales para conseguir seguidores rápidamente. El resultado es una comunidad artificial, formada por un porcentaje demasiado alto de seguidores a los que les importamos poco o nada y que es probable que o se vayan o se queden totalmente callados, ignorando nuestros mensajes.

Por ello, apostamos por la calidad de seguidores: un crecimiento de comunidad a una velocidad notablemente inferior al escenario que acabamos de plantear, pero que conformarán una audiencia mayoritariamente activa o interesada en nuestra oferta de productos.

  • Publicar contenido por impulso o por publicar. No tener una estrategia clara de contenido es un error, pues al final acabamos publicando contenido de baja calidad que, más que agradar, crea un ruido innecesario en los timelines de nuestros seguidores.

En este caso hay una frase que recordar antes de pulsar el botón de “publicar”: “Si tus palabras no valen más que el silencio, mejor no las digas”. No se trata de tener miedo a publicar, sino de tener claro qué vamos a publicar y, entonces, planificar un ritmo adecuado y un contenido acorde. Tus seguidores lo agradecerán y esperarán tus publicaciones con curiosidad y ganas.

  • Muchas redes sociales pero ninguna especializada: otra técnica habitual es querer estar presente en todas las redes sociales para después no ser realmente eficiente en ninguna. Mejor poco y bueno que mucho y malo.

Si no vas a poder ejercer una presencia de calidad en todas las redes, mejor que hagas una selección y elijas sólo aquellas en las que te sientas cómodo y más acordes a tu audiencia. Sin embargo, puedes tener perfiles en todas las redes sociales para evitar que otras personas ocupen tu nombre o marca, pero te recomendamos que no las publicites ni muestres a no ser que estén debidamente actualizadas y gestionadas.

  • Yo, yo y solo yo: hablar únicamente de nosotros mismos es otro error habitual en redes sociales. ¿Por qué, si las redes sociales son mías? Bueno, siempre ponemos el mismo ejemplo: imaginad que os invitan a una fiesta en casa de un amigo, y cuando llegáis ese amigo se dedica durante toda la fiesta a hablar de lo guapo que es, lo bonita que es su casa y lo bien que hace todo. ¿Qué pensaríais de él? Sí, las marcas plastas existen, y no, no suelen gustar a nadie.

Las redes sociales son eso, sociales, por lo que es interesante fomentar y premiar esa comunidad que tanto trabajo nos ha constado conseguir. Así que hablad de vosotros, sí, pero no os olvidéis de preguntarle también a vuestros interlocutores, de escucharles y de hacer que se sientan escuchados, de darles información de ayuda y, en definitiva, de portaros con vuestra audiencia como os gustaría que se portasen con vosotros. Nada del otro mundo, ¿verdad?

  • Hashtags sin ton ni son: el uso de los hashtags es fundamental para conseguir alcance, pero esto no quiere decir que necesitemos copar todo el espacio disponible con hashtags poco específicos o irrelevantes para categorizar nuestra publicación. De nuevo se cumple la premisa “mejor poco y bueno que mucho y malo”

Haced un estudio con los hashtags existentes más relevantes para vuestras publicaciones. E incluso cread alguno, si no encontráis ninguno que categorice del todo vuestro contenido, para empezar a mostrarlo en las publicaciones de interés.

Como veréis, la gestión eficiente de redes sociales es algo que lleva más tiempo del que parece. En Creative nos dedicamos diariamente a crear comunidades de calidad y estrategias de contenido, por lo que no dudéis en contactar con nosotros si necesitáis ayuda.